miércoles, 26 de octubre de 2011

Pony New Forest

PONY NEW FOREST

Origen

El New Forest es un animal originario del sur de Inglaterra, más concretamente de un bosque milenario allí situado que recibe ese mismo nombre. Allí se constata la existencia de pequeños caballos durante la primera era glaciar.
Tras esto, muchas diferentes razas de ponys pasaron por la historia del que actualmente se conoce como New Forest pero no sería hasta el siglo XVIII cuando se trabajó activamente en la cría de estos caballos; trabajo en el que colaboró incluso la propia reina Victoria, quien facilitó sus propios sementales.
En 1891 se creó la sociedad para el mejoramiento de los ponys de la zona, desde donde se ofrecían primas para todos aquellos que se preocuparan en la obtención de buenos ejemplares.
Así se fue avanzando hasta mitad del siglo XX, cuando la cría de ponys empezó a ver la luz; a partir de estos años el New Forest ha sido exportado a Canadá, EE.UU., Holanda e incluso se ha llevado a Australia (donde se usa para vigilar los rebaños).
En la actualidad podemos decir que se encuentra en un periodo de baja en su producción.

Aptitudes más destacables

Este pony está acostumbrado a vivir en libertad por los extensos bosques de New Forest, lo que le ha convertido en un animal que se adapta fácilmente a casi cualquier situación.
Resulta sumamente fácil de adiestrar, puesto que es muy sumiso y sociable.
Perfecto para los niños, no sólo por su estatura, sino también porque presentan un instinto innato para mostrar un especial cuidado ante su presencia.
Ha mostrado capacidad para aprender a saltar bien.
También se utiliza en trabajos agrícolas.

Características físicas

En cuanto a las capas, se admiten todas a excepción de la pía, blanca con manchas alazán y crema con ojos azules.
Talla: máximo 1,47 m y mínimo de 1,20 m.
Cabeza distinguida, con frente larga y plana.
Cuartos traseros bien conformados, miembros rectos.
Pies redondos y duros.

martes, 25 de octubre de 2011

Mallorquín

MALLORQUÍN




Es una raza propia de la Isla de Mallorca que, pese a la continuada intromisión de razas foráneas sucedida durante los dos últimos siglos, se ha podido mantener diferenciada y mantener el tipo originario, dónde aún se puede ver hoy en día.
Origen
El caballo mallorquín, está englobado dentro del grupo de caballos de origen meridional de la península ibérica, de buen tamaño, fuertes y aptos para el trabajo, que dio lugar, entre otras poblaciones, a la raza catalana, hoy ya desaparecida, a la mallorquina y a la menorquina. El contacto de siglos con el otro grupo étnico extendido por el Norte de España, aportó seguramente alguna característica, como pueden ser el color de la capa y pelaje, propios de estas razas.
Características


Es un animal de carácter tranquilo, recio, rústico y muy sobrio. Su silueta es esbelta y el color de su capa es negro.

La cabeza es alargada, seca y descarnada, de tamaño mediano tirando a grande, con las orejas pequeñas, derechas y casi siempre llenas de pelo, los ojos son oscuros, el morro es ancho y fuerte, el cuello es corto y no muy ancho, la cabellera es abundante y el pelo es fuerte y grueso.
Tiene un pecho ancho, la espalda es recta, pese a que tiene tendencia a ensillarse con la edad. La grupa es larga e inclinada y, en general de musculatura plana. Las extremidades son poco musculosas, con las rodillas fuertes y anchas.
La cola es de inserción baja, larga y de pelo largo y fuerte. El color del pelo es el negro, en todas sus variantes, que le da un aspecto elegante y serio. Se aceptan pequeñas manchas blancas en la cara con forma de cometa o cordón.
Datos generales
La introducción de razas foráneas a la isla de Mallorca desde mitad del siglo XIX hasta el siglo XX ocasionó a partir del primer tercio de siglo, la progresiva desaparición de la raza mallorquina, lo cual acompañada de la sustitución de la tracción animal por la mecánica, motivó por vía indirecta una despreocupación total por mantener esta raza pura.

La consecución del “Registre – Matrícula de la Raza Mallorquina”, en el año 1988, acom
pañada del esfuerzo de instituciones y personas marcó un hito decisivo por esta raza. El censo de animales registrados, supera las 150 cabezas.
La funcionalidad de esta raza, ha pasado en los últimos años a la cría en pureza por la práctica de la equitación. Su armonía de formas, la elegancia del color negro de pelo y ser un animal dócil y tranquilo, el caballo de raza mallorquina tiene hoy en día una elevada cotización en el mercado, lo que hace prever su estabilidad como raza, no sólo merecedora de conservar por ser nuestra, sino por 
la importancia de lo que su genética significa.