miércoles, 30 de enero de 2013

Ruego del caballo

Te ruego, amo mío, que escuches y atiendas mi oración:

Aliméntame y calma mi sed. Después de terminado el trabajo, y la tarea del día llévame, a una cuadra limpia. Háblame porque la voz es más eficaz que las riendas y el látigo, acaríciame y enséñame a trabajar con paciencia y voluntad.

No me fatigues en las subidas ni me tires de las riendas en las bajadas. Si no te entiendo enseguida, no te apresures a enarbolar el látigo; mira si por acaso se han enredado las riendas, mira si las herraduras me lastiman los cascos. Si parece que desdeño el heno, examíname los dientes. No me cortes la cola porque es mi sola defensa contra las moscas que me molestan y atormentan. Querido amo, cuando la edad me haya debilitado o inutilizado, no me condenes a morir de hambre, mátame de tu propia mano, para que no sufra inútilmente. En fin, perdona que acuda a ti con esta humilde súplica en nombre de "Aquel" que nació también en un establo....

4 comentarios:

  1. sinceramente, es una BELLEZA.
    ¿Lo has escrito tú? Si es así, te doy la enhorabuena. Y también E-N-H-O-R-A-B-U-E-N-A por las dos notas... jejeje que ya me he enterado ;P

    ¡UN ABRAZO!
    Almu :)

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  2. Perdón por comentar de nuevo: el último párrafo se refiere a Jesucristo con aquello de "Aquel" que también nació en un establo, ¿no? es una oración muy bonita...

    Almu :)

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  3. Jajajajaja, muchas gracias!!!!!
    Esto no lo e escrito yo, estaba en la entrada de una casa de un pueblo que visité en verano. Eran los típicos textos escritos en las losas de cerámica, por decirlo así.

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  4. Cada vez que veo esta oracion me pongo a llorar porque simplemente lo caballos son mi vida

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