LIBERTAD
Cuando el potro tenga unos seis meses (varía dependiendo de los casos) debemos destetarlo, así le quitaremos la dependencia que tiene de su madre. El momento del destete es crucial en la vida del potro, y dependiendo como se realice puede provocar trastornos en su comportamiento posterior.
Por lo tanto si estamos criando potros en libertad y en grupo no tenemos ningún problema para el destete.
Simplemente lo separaremos de su madre mientras dure la sesión de trabajo con el potro. En este caso debemos ser conscientes de que las primeras sesiones las dedicaremos simplemente a acostumbrar al potro a estar alejado de su madre pasando a ser nosotros de alguna manera su sustituto. Cuando el potro este completamente habituado a estar separado de su madre es que hemos echo un buen trabajo.
CAUTIVIDAD
Por lo tanto para evitar que el potro se coma el pienso de la madre aprovechamos las horas de la comida para separarlos. Así se evita una alimentación descontrolada y vas acostumbrando al potro a pasar cortos periodos de tiempo separado de la madre. El potro puede ver a la madre y permanece bastante tranquilo a la vez que la madre no se preocupa pues esta pendiente de su comida. Poco a poco se va aumentando el tiempo de separación.
Otro sistema habitual es llevarse al potro lejos, a la montaña e introducirlo en un grupo de potros. Es una situación muy estresante para el potro y para la madre. Para el potro se une la separación de su madre, un cambio brusco de alimentación y el rechazo que al llegar recibirá del grupo, lo que hará que lo pase realmente mal.
En cuanto al adiestramiento, es un momento muy bueno para reforzar la relación de confianza entre nosotros y el potro, o para empezarla en el caso de potros con los que no hayamos trabajado previamente. Es un momento en el que el potro se encuentra perdido y recibirá de buen grado nuestra presencia como sustitutiva de la de su madre.
Realizado el destete sin estrés es el momento de continuar con el adiestramiento del potro. En este momento empezaría como he dicho la segunda fase que va desde el destete hasta los dos años y medio tres, cuando deberás empezar a montar al potro.


